Oct
10th

El Muro

Archivado bajo Sueños | Deja un Comentario

el-muro.jpgLogró fundir la gran pared de hielo que durante tanto tiempo habia permanecido como un obstáculo entre los dos, y contempló con una profunda desilusión como aquel muro al deshacerse en pequeñas gotas de amistad, contenía solamente la estupidez acumulada de todo el genero humano y se preguntó, con una tristeza convertida en lagrimas, como el tiempo, tanto tiempo perdido, había sido caprichosamente arrancado de su vida.

Maldijo una y otra vez el no poder recuperar lo perdido, notó como un hachazo le amputaba algo que nunca había sido suyo.

Arremetió contra todo, al fin y al cabo -penso- siempre nos queda algo, el vacío solo es posible con la muerte, y continuó paseando por la sequedad del paisaje. Para él los paisajes eran incompletos si por alguno de sus rincones no brotaba el agua.

El agua es la vida.

Oct
9th

Vasos comunicantes

vasos.jpgLa sociedad actual gracias al avance tecnológico y a la globalización ha hecho suya la propiedad de los vasos comunicantes lo que hace de cualquier acontecimiento, ventaja social o avance tecnológico se conozca y propague en todos los estratos sociales de forma inmediata, el mercado y la globalización se encarga de que todos podamos obtener e igualarnos, a pesar de las fuerzas en sentido contrario que surgen en defensa de privilegios y estatus fuertemente establecidos y esto se produce en ámbitos territoriales y sociales concretos y extensos.

El vehículo como elemento de transporte, de una forma u otra, esta al alcance de todos, lo que diferencia el estatus individual es cuanto te has gastado por disfrutar de la misma utilidad, pero luego hay elementos que vuelven a igualar, como son los atascos en las ciudades, que lo sufren todos los vehiculos sin consideración de status ya que no disponen de un carril individual, otra factor que iguala son las normas comunes.

A nivel transnacional lo mismo sucede con el fenómeno de la inmigración, es un fenómeno con una solución difícil, los vasos comunicantes hacen su trabajo, y cuando surge una necesidad siempre hay “emprendedores” que de ello hacen su negocio ya sea legal o ilegal, y mientras los políticos se dedican a hacer política el fenómeno se agudiza y las soluciones se retrasan.

Actuar en el origen es quizás la solución más efectiva y real, potenciar el desarrollo de estos países tanto económico como formativo generaría la suficiente riqueza para no necesitar abandonar el país, siempre y cuando las rigideces geográficas lo permiten.

Pero el desarrollo de los países no capitalistas tiene una consecuencia también real y que afecta a la escasez de los recursos naturales.

El desarrollo en el sentido capitalista del termino significa pura y duramente consumo y consumo, el consumo es el motor del capitalismo, por tanto cuando un país como china se sube al carro del capitalismo y sus calles se inundan de coches y sus campos se urbanizan, aumenta la demanda de petróleo, la del cobre…etc. y los mercados de materias primas son escasos y son lo que son y acusan inmediatamente el tirón, las consecuencias son subidas considerables que al final repercuten en los bolsillos y en las economías más maduras, produciendo un efecto boomerang en cuanto a los beneficios y los efectos perniciosos, esto sin añadir el efecto global del calentamiento del planeta.
El desarrollo de las economías ha de ser equilibrado de forma racional, de otro modo la propiedad de los vasos comunicantes se impondrá de forma dramática.

Ago
1st

Un rincón y un espejo

Archivado bajo Sueños | Deja un Comentario

mesa-de-bar.jpgAquel rincón me resultaba agradable, acababa de llegar y ya estaba sentado, solo, frente al espejo donde solo mi cabeza era rebotada. La iluminación tenue invitaba a soñar, no tenia intención de beber pero la situación lo requería, antes de iniciar el ritual vaso en mano, sentí ganas de salir a la puerta, el aire fresco mezclado con el parpadeo de los rótulos de neón del local daban la sensación de encontrarse en una gran ciudad. Me mantuve un buen rato así, pensativo, el frío no parecía molestarme. Me acordaba de lo mucho que echaba de menos la voz y las miradas de ella, todo resultaba mas desagradable desde que ella no estaba cerca de mi, no porque entre nosotros existiera algún tipo de apasionamiento, era mas sencillo, yo aprendí a valorar el mundo contrastando mi visión con la suya, algo tonto, pero que ahora me resultaba vital.

Note que una pareja se encontraba frente a mi, me costo reaccionar, pero comprendí que querrían pasar al local; me habían despertado del sueña, ahora notaba como el frío perforaba mi abrigo. De nuevo en el interior observe lo absurdo que resulta a veces ir acompañado de alguien que solo esta a tu lado por el mero hecho de vencer su aburrimiento. Aquel trago fue lo bastante largo como para notar lo seca que tenia la garganta, Me sumergí con la música decidido a dar un rodeo a todo lo que me había pasado durante ese fatídico día. Me había despertado algo contusionado no física sino emocionalmente, la noche anterior supe que un viejo amigo, sin estar de acuerdo con la eutanasia, había decidido suicidarse, resulto tremendamente duro, aunque siempre tenia el presentimiento de un final así nunca imagine su lado real y, sin embargo, ahí estaba y con esa realidad bastantes años de mi vida quedaban sin sentido.La amistad es algo que puede extinguirse, pero nunca desaparece mientras el amigo vive, todo lo contrario al odio, y aquella amistad había llenado una parte de nuestra vida de algo bello, ahora todo eso desaparecía, incluida la amistad.

Abr
21st

El doble discurso político

En nuestro partido político cumplimos con lo que prometemos.
Sólo los imbéciles pueden creer que
no lucharemos contra la corrupción.
Porque si hay algo seguro para nosotros es que
la honestidad y la transparencia son fundamentales
para alcanzar nuestros ideales.
Demostraremos que es una gran estupidez creer que
las mafias seguirán formando parte del gobierno
como en otros tiempos.
Aseguramos sin resquicio de duda que
la justicia social será el fin principal de nuestro mandato.
Pese a eso, todavía hay gente estúpida que piensa que
se pueda seguir gobernando con las artimañas de la vieja política.
Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para que
se acaben las situaciones privilegiadas y el tráfico de influencias.
No permitiremos de ningún modo que
nuestros niños tengan una formación insuficiente.
Cumpliremos nuestros propósitos aunque
los recursos económicos se hayan agotado.
Ejerceremos el poder hasta que
comprendan desde ahora que
Somos la “nueva política”.Ahora lee lo mismo, pero de abajo a arriba, línea tras línea

PD: Me lo han enviado por correo y me ha hecho mucha grácia como se lo trabajan

Feb
14th

Descubrimientos

Archivado bajo Sueños | Deja un Comentario

descubrimiento.gifAquella caja maravilloso dejo de emitir sus imágenes en blanco y negro y un tanto difusas, se habían ido tras la estela de un punto blanco que también desapareció. Era la señal, había que recoger lo que hasta ese momento era el comedor y convertirlo por extraña magia en un espléndido dormitorio. El sofá se convertía en cama doble y del mueble que momentos antes sostenía un jarrón con flores de plástico marchito, aparecía una cama camilla, solo había que soltar el pasador y sus dos alas se desplegaban y caían en busca de sitio para apoyarse.

Lo único que permanecía en el mismo lugar era la mesa con el televisor. Fue una noche de aquellas. Le costaba encontrar el sueño, le rondaba cierta inquietud, notaba una sensación extraña, algo en su cuerpo no paraba de crecer, se estiraba y se estiraba hasta resultar molesto y comprometedor, era extraño. No quería hacer grandes gestos ni movimientos bruscos, no estaba solo. Se enzarzo en una lucha sorda por controlar tal desmesura y atrevimiento, además los calzoncillos blancos de algodón, a esas alturas de la noche, ya no sujetaban nada, todo lo contrario, parecían unos pantalones bombachos donde todo se movía en plena libertad. No tenia miedo, aquello no podía ser una enfermedad, no sentía daño, pero si le causaba cierto espanto no saber donde colocar aquella desazón que le aprisionaba el vientre. Forcejeo con el, quería esconderlo entre las piernas hasta la mañana siguiente, no quería ser descubierto, pero parecía inútil, aquella cosa quería permanecer en posición supina. Aquello tomaba aspecto de ser una pelea larga y terrible. Pero de pronto después de tanto forcejeo, tuvo una sensación extraña, le sobresalto una especie de espasmos y hormigueo que el no supo descifrar, pero por suerte aquello supuso el final de aquella pelea. Mientras el sueño le daba la mano, algo húmedo y viscoso se le enganchaba en las manos. A la mañana siguiente no dejaba de pensar si aquello habría sido un sueño o realidad. Busco el origen de aquella viscosidad como prueba, pero la gran absorción de aquellos calzoncillos afelpados borro los restos de la batalla. No le dio más importancia en ese momento. Se tomo aquel tazón de cacao que tanto le costaba tragar, tenia ganas ya de subir un peldaño en aquellos desayunos y que por fin le dieran café con leche. Había que esperar. Eran mañanas frías y nos gustaba ir pisando la poca escarcha que encontrábamos por el camino, era los más parecido a la nieve que conocíamos. Yo llevaba un odioso jersey -nunca me han gustado- tejido en largas noches junto al brasero, mientras se desgranaba una historia familiar. Los pantalones eran de embudo y, de un tejido parecido a la espuma, una especie de leotardos anchos y elásticos, todo ello complementado con unas viejas chirucas de lona marrón. Aquella clase, era una gran clase, había un catalogo florido de pequeños tipos, embriones de lo que más tarde serian hombres y mujeres con toda clase de destinos. Gran parte de nuestro mundo estaba encerrado en aquellas, nuestras paredes. Había tres filas de mesas, yo me situaba en la de la izquierda, junto a la pared, en la tercera mesa, las delanteras estaban reservadas para las niñas. Como siempre, hasta la entrada del profesor, repasábamos la lección, bueno, en realidad, le dábamos un repaso a las niñas, no parábamos de jugar con ellas y molestarlas.– Oye dice tu novio…– Yo no tengo novioCuando entraba la maestra el silencio era absoluto, en señal de respeto, pero no a ella, sino a los hermosos coscorrones que atizaba, y todas las miradas se dirigían a la pizarra en busca de tu nombre y las cruces correspondientes. Yo ese día estaba preocupado por lo de la noche anterior y durante la espera me había portado bien, no tenia nada que temer. Además esa mañana la señorita venia de buen humor y amnistió a todos los reos.Nos dio un poco más de tiempo para repasar antes de comenzar con sus preguntas audaces.¡ Dios, que sucede ! Aquello volvía a dar la batalla, caprichosamente, sin previo aviso, empezaba a surgir un tremendo bulto en los pantalones, como en la noche anterior aquellos calzoncillos blancos de algodón no tenían consistencia a esas horas para amedrentar tanto vigor, y la segunda línea de fuego, aquellos pantalones, tampoco.¡ Que escándalo! aquello parecía de broma, se lo enseñe a mi compañero de al lado como una pequeña confidencia y no se le ocurre otra cosa que darme con la libreta de muelle, mientras me decía que me quitara el lápiz de ahí. No pude explicarle que no era el lápiz, el otro compañero de mesa se unió al escándalo y, ambos, con sus libretas querían tumbar el lápiz. Serian ignorantes. El más avispado intentaba reclamar la atención de las niñas de la mesa delantera. Mirad, mirad, lo que tenemos aquí. La maestra que iba paseando por los estrechos pasillos entre las mesas, absorta en sus pensamientos, casi sonámbula, sólo despertaba de forma automática para largar algún que otro coscorrón a los despistados. Me gire para buscar su situación, pero, mala suerte, ella también buscaba la causa de aquel revuelo y nuestras miradas chocaron delatándome.– Bueno, ya esta bien, vamos a empezar- dijo. Y continuó: – A ver estos que parece que están muy contentos, lo deben de saber todo- sentencio. La lección era de Geografía y me toco a mi enumerar los ríos, los montes y algún accidente más. No podía salir de mi espanto, una ola de calor me subió por la cara. No me levante. Con la libreta en las manos, presagiando lo peor, intentaba tapar lo que aquellos idiotas creían un lápiz. Nervioso como estaba no era capaz de responder con toda la claridad y nitidez que el momento requería, y acabo ordenándome que saliera y los anotara en la pizarra. Que horror, que vergüenza, lo peor ya estaba pasando. Con unos ademanes que debieron parecer rarisimos y encorvándome como un anciano, me tape como pude y lo que pude con la libreta. Intentaba colocar el palo de la tienda de campaña en una posición menos llamativa, pero había quedado atascado en la raja de orinar de aquellos malditos calzoncillos de algodón, tarde una eternidad en salir al pasillo, sin haberlo conseguido.Con la mano izquierda y la libreta intentaba disimular lo que no tenia disimulo y con la derecha empece a escribir en la pizarra. Era tanta la faena y congoja que tenia que alguna idiotez dije que provoco la ira de la maestra y me mando sentar con una reprimenda. En realidad me mando sentar y no me atosigo, porque ella si entendía lo que estaba pasando, quizás con cierto rubor. El caso es que desde aquel día no puedo ver ese tipo de pantalones, me traen malos recuerdos. Hay realidades que se nos muestran a través del azar como el mayor de los descubrimientos, también, a veces, como la mayor de las vergüenzas. Suerte que los años lo resitúan todo.

Ene
14th

Niños

Archivado bajo Sueños | Deja un Comentario

Todos los niños tienen un mundo propio, es el mismo que el de los adultos pero más grande, por eso el tiempo pasa más lentamente, luego a medida que crecemos el mundo se hace más pequeño y más aprisionante.Aquel niño miraba como solo son capaces de mirar los niños, de forma sincera e inocente, ansiosa, todo le podía servir, el saco de la sabiduría era muy grande y estaba vacío. Era un espectador del mundo, su papel aún no estaba definido. Desde el patio de butacas observaba la gran obra, siempre con atención, sin perder detalle. Provocaba en él sentimientos de toda índole, alegría cuando los actores se reían, tristeza cuando los actores entristecían, todo se transmitía de forma mimética, de alguna manera él entendía los sentimientos, pero quedaba un tremendo vacío porque nunca entendía el argumento.Su niñez rural, el contacto con la naturaleza, con las cosas tal como son, le había dotado de una sensibilidad especial. Aquel mundo infantil estaba lleno de alegría, no había limitaciones ni peligros conocidos, las barreras del mundo adulto aún eran demasiado altas para levantar la mirada.La luz rebotaba en los espejos de cal, el calor de aquella tarde arrancaba de los adoquines alientos de vapor encendido. A él le gustaba inclinar la cabeza y ver a contraluz como el vaporcillo se elevaba a las nubes. Se tendió en la acera, le gustaba abandonarse, turbarse al sol, como los lagartos. Su padre estaba enfrente, con las puertas de casa abiertas y una gran red colgada en el gancho del techo, la estaba tejiendo, abstraído en sus pensamientos, recordando sus recuerdos. A esa hora el silencio era total, incluso la calle estaba adormilada, solo de vez en cuando alguna lagartija correteaba por las paredes en busca de su presa. La quietud era total. Él lo observaba, podía pasarse horas mirándole, desde esa lejanía tan cercana, no decían nada, pero el sabia que su padre notaba su presencia y le gustaba. El tiempo se congelaba en esa hermosa complicidad.Él me contaba que tenia un baúl en su memoria lleno de imágenes similares. Siempre al lado de su padre, pero de forma invisible, imperceptible, en algún sentido lejana. «Aquel hombre tenia una vida interior que le acosaba, yo era su mundo de paz, su cómplice en la tristeza, por eso nunca me alejaba de él. Sus sentimientos estaban inmovilizados, inválidos, su sensibilidad la habían castrado para siempre en aquella terrible guerra, no recuerdo abrazos ni momentos de especial ternura física, pero lloro cuando recuerdo su presencia. No tenia nada que contarme, solo podía darme su amor con aquel silencio, con su presencia. Yo lo notaba y le estoy eternamente agradecido».