{"id":818,"date":"2023-02-10T18:35:42","date_gmt":"2023-02-10T17:35:42","guid":{"rendered":"https:\/\/celedoniosepulveda.com\/?p=818"},"modified":"2023-02-10T18:35:42","modified_gmt":"2023-02-10T17:35:42","slug":"en-la-palma-de-la-mano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/celedoniosepulveda.com\/?p=818","title":{"rendered":"En la palma de la mano"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/celedoniosepulveda.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/13217559_10208438398911870_3045672864643782903_o.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"13217559_10208438398911870_3045672864643782903_o\" style=\"margin: 0px 10px 0px 0px; float: left; display: inline; background-image: none;\" border=\"0\" alt=\"13217559_10208438398911870_3045672864643782903_o\" src=\"https:\/\/celedoniosepulveda.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/13217559_10208438398911870_3045672864643782903_o_thumb.jpg\" width=\"171\" align=\"left\" height=\"244\" \/><\/a>Los mundos virtuales son como las nubes de algod\u00f3n que ofrecen los puestos ambulantes en la fiesta mayor, despiertan los sentidos invocando necesidades ya resueltas y generan apetitos falsos, sin embargo no podemos pasar de largo sin dedicarles nuestra atenci\u00f3n y solemos caer en sus encantos. Los mundos creados en una pantalla, adolecen sobre todo de espacio, y tambi\u00e9n generan emociones falsas, y la cosa va empeorando, a medida que las tecnolog\u00edas avanzan; y los espacios <a><\/a>f\u00edsicos se reducen. Esto comenz\u00f3 a ser serio e importante con el Messenger y su peculiar ruidito, a\u00fan estaban aquellas pantallas enormes, de tubos cat\u00f3dicos, los l\u00edmites han ido empeque\u00f1eciendo hasta quedar atrapados en pantallitas de tel\u00e9fonos, los Smartfones y los IPods ha reducido ese mundo a la superficie de la palma de la mano. <\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n esta en adormecer las emociones, reducirlas y nanodizarlas, las empaquetamos dando la sensaci\u00f3n de lejan\u00eda, como si su origen en un mundo sin espacios f\u00edsicos, sin necesidad de roce nos protegiese de otros peligros asociados a los objetos f\u00edsicos m\u00e1s cercanos, con aristas y lados punzantes, incluida la palabra, casi irreverente y transgresora y muchas veces inoportuna. La palabra como expresi\u00f3n de un rostro en este espacio no existe, solo la escritura r\u00e1pida e imprecisa y los s\u00edmbolos sirven de uni\u00f3n entre todos y cada uno de los ap\u00e1tridas de la realidad.<\/p>\n<p>Es curioso c\u00f3mo hemos despreciado tecnolog\u00edas tan esperanzadoras como las tele@video@conferencias, donde era posible ver los rostros y las reacciones de nuestros amados contertulios. Y en cambio ha triunfado la pseudoescritura, an\u00f3nima e invisible. Se ha impuesto, como no, la teor\u00eda del m\u00ednimo esfuerzo y en lo posible y como consecuencia de ello, tambi\u00e9n el m\u00ednimo compromiso. Sin embargo esta lejan\u00eda de la presencia f\u00edsica tambi\u00e9n potencia la espontaneidad y descubre y expone sentimientos que de otro modo ser\u00eda imposible descubrir por cobard\u00eda o timidez, una pantalla permite el anonimato preciso para destapar sentimientos rezagados, del mismo modo, tiene un efecto contrario cuando aparece la par\u00e1lisis y todo se reduce a frases cortas e imprecisas y lo que parec\u00eda luz se convierte en confusi\u00f3n y barro. Sin los sentidos irrumpen las emociones y con ellas la incertidumbre y con la incertidumbre la duda, y con la duda la inseguridad y con la inseguridad, el enojo o la depresi\u00f3n, y al final la sensaci\u00f3n de vac\u00edo. Nada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los mundos virtuales son como las nubes de algod\u00f3n que ofrecen los puestos ambulantes en la fiesta mayor, despiertan los sentidos invocando necesidades ya resueltas y generan apetitos falsos, sin embargo no podemos pasar de largo sin dedicarles nuestra atenci\u00f3n y solemos caer en sus encantos. 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