Mar
6th

La espera y el sueño

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foto 1.2

De espaldas en la pared, la rodilla derecha flexionada y la planta del pie apoyada al muro, estaba allí ensimismado, por la postura supongo que esperando, no sé bien a quien, ni porqué, estaba totalmente en blanco, como acabado de despertar de un sueño, pero en cuanto la vi, supe que era a ella, la mire, la abrace y la traje hacia mí, nos conocíamos pero quedo sorprendida, no lo esperaba, era la primera vez que yo manifestaba mi deseo de forma tan evidente y práctica, su cara estaba sonriente y su cuerpo, dócil, se dejó llevar.  Sin pensarlo, con las prisas del que huye, di refugio a mis manos debajo de su ropa, y la acaricie suavemente, cerré los ojos para notar su piel y dejarme caer por su pendiente para refugiarme en su calidez, las sensaciones fluían en un rio de acordes que invadían mi pensamiento desbordándolo de felicidad, haciendo de ese momento  breve de realidad un sueño infinito de placer, lejos de allí, en algún otro lugar de nuestra imaginación.

Atraer su cuerpo y notarlo en mí, me sumía en un placer extraño, huraño, no quería compartirlo, ni que nadie lo viese o lo notara, quise ser egoísta para proteger ese momento o sueño.  Si alguien lo reconocía sentiría la necesidad cierta de quitarme aquel tesoro, de invadirlo y quitarle su brillo, de curiosear y estropearlo.  Rompiéndolo, y eso me atormentaba.  Me hacía dudar.  Y la duda fue el motivo. Y el miedo la razón.  Aquello acabó, en cuanto desperté.