nov
4th

La culpa de todos

CULPAHoy leyendo un interesante articulo en una revista dominical, he encontrado cuatro palabras que definen perfectamente el estado de animo de una colectividad o nación: indignación, frustración, resignación e indiferencia.  Y han de suceder por ese estricto orden, y se encuentran solapados.  Hay quien tiene capacidad de indignarse, hay quien se frustra directamente, el que se indigna acaba frustrándose, ambos acaba resignándose y acaban en la situación de letargo que es la indiferencia.

Esto le sucediendo a España y a media Europa, estas cuatro palabras están siendo las protagonistas, están formando un mezcla explosiva, para detectar la magnitud de su significado, solo hay que reflexionar un poco y pensar en un país indignado, harto de tanto expolio y violación de su bolsillo y de sus derechos por una democracia que se esta tornando una “dictadura democrática”, piénsese en un país frustrado sin capacidad de voz, sin que nadie haga caso al ciudadano la “prepotencia democrática” que lo arrasa todo empleando consignas del tipo  lo hacemos “por su bien”.

Que triste pensar en un país resignado, resignarse significa comenzar a dejar de luchar, perder las ilusiones y aprender a ser más egoísta, si ello es posible, resignarse es el paso previo a dejar de ser y dejarse llevar, es el espaldarazo a la partitocracia y las castas ¿lo mejor para un país?.  Pero quizás lo peor, como resultado de todo lo anterior es la indiferencia, los peor para la sociedad y para el país, pero de lo mejorcito para quien gobierna mal y no quiere injerencias.  Indiferencia: que caigan chuzos de punta, que yo, mando de tv y sofá y una birrita para acompañar,  y cuando me toque a mi, ya me espabilare.  Si puedo.

nov
19th

Es triste tener que pedir pero más triste es tener que robar

respetoNingún representante mío, por principio, e incluso por cordura iría en contra de mí o de mis intereses, creo no equivocarme en esto, quien dice representarme y continuamente viola mis intereses, incluso demasiadas veces mete y digo “mete”  del verbo “hincar”,  la mano en mi bolsillo, sin mi permiso, este, precisamente este no es mi representante,  yo no lo quiero incluso a mi pesar lo desprecio, no quiero un  representante que no me respeta, que no respeta a mi familia, mi cuenta corriente ni mi derecho natural a defenderme y luchar por lo mío.  Este señor no es mi representante lo pueden vestir con un manto democrático pero es un farsante, un sirviente asalariado de un partido, sus intereses no son los míos, su interés demostrado es vivir del “cuento” del “peloteo” partitocratico y permanecer muchos años sin caerse de las listas,  mantener un  puesto retribuido sin demasiadas obligaciones y con muchas puertas abiertas.  Mi representante tendría que darme cuentas a mi no a un partido, no tengo la opción de regañarle o felicitarle por su trabajo.

Como consecuencia de esto, las leyes que disponen estos representantes ¿son del todo democráticas? o son consecuencia de los intereses de un partido, de grupos de influencia, de personalismos.  ¿quien vota es mi representante o el partido?.  En realidad votamos partidos, las listas con nombres son un espejismo un formalismo democrático, seria muy difícil de argumentar como algo democrático presentar una papeleta con las casillas de los partidos que se presentan.  Pero seguro que mas barato, incluso más ecológico.

No las leyes dictadas por unos partidos no son del todo democráticas, no pueden llevar el sello de certificación “ISO JUSTO”, la mayoría corresponden al mercadeo de partidos, alianzas y pactos.  Basta repasarlas para comprenderlo.  Quitando el Código Civil, el Código Penal y el Código Mercantil, hay poco que se salve, y de estos tres mencionados se puede ver claramente lo que viene de siglos anteriores a lo incorporado recientemente, muy mediocre y falto de sentido común.

Si esto es aproximadamente así, ¿quien nos protege? ¿la justicia? no parece del todo razonable si las leyes no son del todo justas, y la justicia no del todo rápida, lo único que puede protegernos en esta situación es el inmovilismo, estarse quieto, no equivocarse, la sociedad prisionera o intervenida es la mejor para este tipo de escenario. Sociedad dócil y políticamente correcta, fácil de manejar.

La otra sociedad dinámica y supuestamente libre no dispone de protección alguna, no existe un órgano con potestad de controlar por oficio la ingente producción de leyes, decretos, reglamentos, ordenes, edictos y normas que tanto envilecen nuestras vidas y que en tantas ocasiones son del todo no inconstitucionales, sino peor anticonstitucionales.  No hay más que colocarle una gorra y una botonera a un ciudadano para que se crea un general, pues con un despacho y un poco de moqueta sucede lo mismo, se tiene la capacidad de dictar la vida a los demás.

Bendita necedad.

Solo hay que criar cuervos para que te saquen los ojos.

jun
15th

Las primeras grietas

indignadosEscuchando la radio y viendo la televisión, se observa la sordera y la ceguera de políticos y medios de comunicación, y la connivencia de ambos.  Hablan de violencia, hablan de democracia, hablan de coacción, de la representación de los políticos y como sucede siempre marcan y estigmatizan a los disidentes, llamándoles antisistema, violentos, hablan y habla,  y en realidad no dicen nada, no están en la realidad social.

¿Son nuestros representantes? o son los representantes más dóciles elegidos por un partido, nosotros no votamos  a nuestros representantes, votamos a un partido que solo se representa a si mismo y a sus intereses.  Si me representan a mi porque no tengo un teléfono y una dirección para exponer mis propuestas y mis inquietudes, ¿porque no puedo amonestar a mi representante cuando lo hace mal?.  Yo personalmente tengo cartas dirigidas a los supuestos representantes, al parlamento, al defensor del pueblo, a Celestino Corbacho cuando era ministro de Trabajo y en ningún momento me he sentido representado por ninguno de ellos, siempre he tenido el silencio por respuesta, la total indiferencia ¿o desprecio?.  Para mis la representación es otra cosa.  ¿Votar? Sí voto, porque la abstención o el voto en blanco no tiene valor político. Solo voto porque es parte del juego, es una ventaja sobre la imposición, pero una vez que votamos la democracia se la apropian los partidos y se entra en el juego del poder y el dinero.  ¿Es democracia un voto cada cuatro años?

¿Violencia? ¿agresividad?  De que tipo de violencia y agresividad hablamos, de la buena o de la mala.  El hijo del señor Gallardón ha sentido miedo, lo sabemos por un articulo aparecido en un diario de ámbito nacional. El hijo de un parado, el hijo de un desahuciado también siente miedo, cada día, cada hora, pero no lo sabemos por que no tiene acceso a ningún medio de comunicación, su miedo no importa y su situación tampoco.  Parece que el dolor y el miedo también  tiene castas y dueños, además de mensajeros y pregoneros.  ¿Tiene la violencia o la agresividad justificación? En raras ocasiones, pero la violencia y la agresividad no es solo física, con traje y corbata y con lápiz y papel se puede generar mas violencia que con un Kaláshnikov, yo prefiero la física es mas clara, se ve venir y te da la opción a defenderte, la otra tiene muchas etiquetas donde ampararse, también la etiqueta “democracia” le sirve en demasiadas ocasiones.

¿De que forma hay que manifestar la disconformidad? ¿Ha servido de algo la acampada? ¿Sirven de algo las miles de quejas que emiten los ciudadanos a las diferentes instituciones? La respuesta es un rotundo NO.  Parece por tanto que la representatividad no funciona bien.  La violencia no es la solución, pero queda claro que la pasividad ciudadana, en los políticos, fomenta la indiferencia.  Da la sensación, por los hechos sucedidos hoy, que hasta que no les duele a ellos las cosas pasan desapercibidas y no tienen importancia.

El uso de los conceptos apropiados y las frases hechas a medida, repetidas de forma machacona en medios de comunicación tienen mucho eco y surten efecto.  El inconveniente en este caso es la realidad, que se impone, y no entiende de cegueras.

Las grietas sociales empiezan a manifestarse, y tal como sucedió con la crisis nos empeñamos en negar la evidencia y optar por lo políticamente correcto.  Hoy ante la emergencia nuclear el presidente de la Generalitat ha tenido que acudir al parlamento en helicóptero.  Es el gran teatro de un país que no va al teatro.

jun
13th

Indignados y también ofendidos

berlin15mEs loable el movimiento del 15M, los llamados indignados, nombre acunado del libro “Indignados” del alemán Stéphane Hessel, y prologado por José Luis Sanpedro, dos respetables ancianos y al parecer también indignados.

Vencer la pasividad es el primer paso para la esperanza, “Os deseo a todos, a cada uno de vosotros, que tengáis vuestro motivo de indignación.  Es un valor precioso.  Cuando algo te indigna como a mí me indignó el nazismo, te conviertes en alguien militante, fuerte y comprometido.  Pasas a formar parte de esa corriente de la historia, y la gran corriente debe seguir gracias a  cada uno”.

Ha pasado casi un mes desde el 15M, han sido muchas las esperanzas depositadas en este puñado de personas, por ellos mismos y por el otro gran puñado que ha preferido ver los toros desde la barrera, también han sido muchas las criticas de los mas educados y recatados en sus cómodos asientos de las tertulias o redacciones de medios de comunicación, lanzando preguntas del tipo ¿a quien representan? o afirmaciones de que eso no es la democracia real, la respuesta a ambas cuestiones, o mejor el consejo es que dejen por un momento sus paraísos y bajen a la tierra, algunos además deberían bajar la medicación.

Obviar este tipo de manifestaciones de protesta es desconocer por completo nuestra realidad actual, es cierto, estamos mejor que décadas atrás, pero bastante peor que hace pocos años, también es cierto que hay mucha gente que vive muy bien y bastante más que viven bien, los BMW, Mercedes, Audi y este tipo de coches de gran potencia parecen regalarlos con los Frosties, pero la sociedad la formamos todos, y la paz y la armonía solo se consigue cuando hay equilibrio, y el equilibrio a pesar de las diferencias sociales funciona cuando todos, los que tienen puntos suficientes los canjean por el cochazo y los que necesitan trabajo, consiguen su trabajo. Este movimiento refleja a la perfección el estado de animo de una parte importante de la sociedad española, que no consume Frosties,  y por extensión de la europea.  ¿Cual es el futuro de esta queja? ¿Donde esta su final?

La situación actual da lo suficiente para sentirse indignado pero es mas correcto sentirse ofendido, la falta de respeto de la clase política hacia la ciudadanía da para elevar la indignación a la ofensa, siendo generoso.  Los organismos internacionales y el sentido común lo certifica, sitúan un horizonte económico estable en España a 10 años vista, y “estable” significa tasas de paro del 9%.  Diez años pueden parecer poco para un país, pero para las familias pueden ser una eternidad, y más cuando en ese camino se están perdiendo muchos beneficios que creíamos para toda vida, derechos que pensábamos no había tijeras capaces de recortarlos.

El movimiento del 15M, se ha agotado en las plazas por la diversidad de propuestas, son tantas las cosas que están mal que resulta difícil focalizar la protesta en dos o tres cuestiones capaces de catalizar a la gran mayoría de la opinión publica, pero ha ido a regenerarse y crecer a los barrios, a los pueblos.  El 15M no ha muerto, ni esta enfermo, seguirá latente y creciendo en silencio y tranquilo, también en paz, mientras ello sea posible.

Quizás si hay dos cosas que deberían cambiar, la primera es el nombre, no deberían dejarse adjetivar, los “indignados” no es nombre adecuado para recoger un movimiento ciudadano de largo alcance, el 15M o Movimiento de las Plazas, son nombres que no encierran conceptos o significados manipulables, y por otro lado la concreción o la táctica hay que separarla de la estrategia o la diversidad de razones que pueden suponer el objetivo final.  Para ganar la guerra hay vencer en casi todas las batallas, al menos las importantes.

Las victorias que animan a la gente a seguir.